Conociendo a... Luis Capriles, Informático

Nombre

Luis Capriles Hoffman

Edad

61

Profesión/Estudios

Me he graduado como Ingeniero Ciencias de la Computación luego que un primo de mi mamá me dijera que como arquitecto pasaría trabajo.

Años que llevas colaborando/trabajando con Banco Farmacéutico

Llevo poco más 2 años.

¿Cuál es tu preparación académica? Explícanos un poco sobre tu itinerario profesional.

Comencé a involucrarme en la informática a los 17 años trabajando a destajo para la Bolsa de Valores de Caracas con el susodicho primo.  Luego, ha sido un recorrido del cual estoy tremendamente satisfecho, que, entre otras cosas, me ha traído hasta Barcelona.

¿Cómo llegaste a BF?/¿Por qué decidiste empezar a colaborar?

Mi relación con Banco Farmacéutico comienza el 4 de febrero del 2.016, cuando desde Venezuela envié un correo ofreciendo mis servicios para trabajar en remoto; sin llegar en ese momento a un acuerdo. Luego, en los primeros meses del 2017 llego a Barcelona como Persona Altamente Calificada, y a mediados de 2019 de alguna manera nos ponemos en contacto Banco Farmacéutico y yo. La verdad es que yo no relacionaba esta oportunidad con aquella del 2016, pero Josep Coves -quien me está entrevistando- sí se acuerda de mí.

Yo estoy muy a gusto con el trabajo que hago en el Banco Farmacéutico:  casi que de primera mano ayudo a aliviar necesidades de muchas personas, y lo hago en una plataforma informática que se ha construido de manera tremendamente eficiente, con tecnologías muy avanzadas. Así que casi es lo mejor de dos mundos en un solo lugar, cosa que no se ve muy a menudo.  Me satisface mucho formar parte de un equipo de personas tan reducido –nos podemos contar con los dedos de las manos- que, con muchas ganas, buena organización y buena coordinación, conseguimos, por un lado, hacer tanto y, por otro, buscan hacer más.

¿Qué labor realizas en BF?

Me encargo de hacer el mantenimiento al sistema informático que soporta la operación del Banco Farmacéutico y también me encargo de ir ampliando su funcionalidad.  Si bien yo estoy tras bastidores, es una actividad retadora ya que la Intranet es usada por más de doscientos Centros de Atención Primaria y más de 700 farmacias colaboradoras.

¿Qué es lo que más te gusta de la labor que realizas en BF?

Contribuir a aliviar problemas a personas mediante mi talento en informática, manteniendo y desarrollando una plataforma bastante sofisticada.

Cómo describirías, desde tu experiencia, el valor que aportan las tecnologías de la información a una ONG como BF.

A estas alturas de la civilización, es imposible pensar en una actividad como la de Banco Farmacéutico sin el apoyo de la tecnología. Prácticamente tres personas supervisan el uso de una media docena de fondos por unos 700 beneficiarios activos en este instante a través de unos 200 CAPs y 700 farmacias colaboradoras, cumpliendo con normativas como la Ley de Protección de Datos, o recopilando datos para el Observatorio de la Pobreza Farmacéutica.  Además, la tecnología habilita que los pequeños aportes de esos varios centenares de trabajadores sociales y farmacéuticos, dispersos por Cataluña, Aragón y Madrid, se alineen en una ayuda directa a personas que de otra forma tendrían un desamparo más.

Después de esto, los milagros.

Tú tienes perspectiva internacional… ¿cómo ves la expansión de BF en otros países?

Es un camino a seguir evidente y casi que obligado. En Venezuela, por ejemplo, desde hace años el problema sanitario y de los medicamentos en particular, se cuenta y no se cree.  A partir del 01/05/21 el salario mínimo en Venezuela es de Bs.10.000.000 -equivalente a $3,25- mensuales, y una caja de antibióticos puede costar unos Bs.150.000.000: tendrías que dejar de vivir durante año y medio para ahorrar lo suficiente para comprarlos al precio que estaban hace año y medio…

Para conocerte un poco más a fondo, ¿cuáles son tus principales aficiones?

Tengo muchas: me gusta desarmar y armar cosas, reparar aparatos dañados… He tenido que dejar en Venezuela mi telescopio, mi microscopio, mis Legos, mis Mecanos… Me traje mi flauta y aunque soy muy mal músico, algo toco; también, me gusta dibujar a lápiz, leer, caminar. He ido dos veces al Tibidabo a pie a través del Collserola.

¿Qué te gustaría aprender?

Francés y Matemáticas.

¿Qué es lo más alocado que has hecho?

 Apostar todo o nada a por estos lares.

¿Algún sueño que tengas por cumplir?

Por prioridad o inmediatez, terminar de asentarme aquí en España.

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