Los proyectos de Banco Farmacéutico en el Encuentro de RSC organizado por el COF de Barcelona

  • El Encuentro de Responsabilidad Social Corporativa que organizó el COFB en motivo de la presentación de la Comisión de Compromiso Social del Colegio, contó con la participación la ONG Banco Farmacéutico y Joan Fontrodona, director del Departamento de Ética Empresarial de la IESE
  • Durante el acto se dieron datos sobre dos de los proyectos en que pueden colaborar los farmacéuticos para paliar los efectos de la pobreza farmacéutica: la Jornada de Recogida de Medicamentos y el Fondo Social de Medicamentos

“La profesión farmacéutica está implicada con la sociedad, y a través de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), tiene la oportunidad de hacer acciones que aporten valor”. Así introdujo Joan Calduch, tesorero del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona (COFB), el Encuentro de RSC que tuvo lugar el pasado 27 de septiembre en el Colegio, y en la cual se presentó la Comisión de Compromiso Social que se ha puesto en marcha.

Con esta nueva Comisión, definida por sus miembros con las palabras “motor, implicación, compromiso, valores, mejorar, solidaridad, ética y conciencia”, el COFB tiene, por un lado, el objetivo de dar continuidad a proyectos que ya se están haciendo en el campo de la RSC -como el programa Radars que, en colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona, se vela por las personas grandes que viven solas en riesgo de aislamiento social-. Por otro lado, dar respuesta, desde el sector, a necesidades sociales, laborales y medioambientales; y a la vez, contribuir a identificar la acción farmacéutica también con compromiso social. “Creemos que es importante dedicarle parte de nuestro tiempo porque, como profesionales sanitarios, tenemos mucho para aportar en la mejora de la salud y bienestar de las personas”, añadió Calduch, también cabe de la Comisión.

¿Qué pueden hacer las farmacias para paliar los efectos de la pobreza farmacéutica?

Paliar los efectos de la pobreza farmacéutica, entendida como la situación socioeconómica personal que no permite hacer frente a los costes derivados de la adquisición de la medicación prescrita, es uno de los retos en que pueden colaborar las farmacias desde la vertiente de la RSC. En esta línea, durante el encuentro se presentaron tres iniciativas impulsadas por la ONG Banco Farmacéutico que tienen por objetivo acabar con esta situación.

La primera de ellas es la Jornada de Recogida de Medicamentos, una campaña anual que persigue “recoger medicamentos nuevos que no requieran prescripción médica para entregar a las entidades asistenciales como Caritas o Cruz Roja”, explicó Jordi Bosch, director de Banco Farmacéutico. Hasta el momento, 327 farmacias de Barcelona ya participan en esta iniciativa que está presente en 12 provincias de todo el Estado.

La venta de caramelos solidarios a las farmacias es otro proyecto en marcha que permite recoger fondos para financiar la medicación que necesitan las personas sin recursos. Y por último se encuentra el Fondo Social de Medicamentos, creado para “cubrir las necesidades de medicamentos sujetos a receta médica de personas en riesgo de exclusión social y pobreza”, concretó Ana Planella, responsable del Fondo Social. Gracias a esta iniciativa, más de 700 pacientes de Barcelona ciudad, identificados previamente por un trabajador social, han podido acceder de forma gratuita a los medicamentos dispensados a las más de 200 farmacias que participan. Este tipo de proyectos, en palabras del farmacéutico colaborador en el Fondo Social Joan Anton Soriano, son los que facilitan dar respuesta a “las ganas que tenemos de ayudar alguien porque vemos que lo necesita”.

¿Qué oportunidades y retos presenta la RSC?

Para acabar el acto, Joan Fontrodona, director del Departamento de Ética Empresarial de la IESE, hizo un repaso de las oportunidades y retos que presenta la RSC. “El farmacéutico no es sólo alguien que custodia medicamentos, también tiene labor de asesor y consultor, la gente pregunta, lo va a ver porque es la persona con quien confía, y esto es crear capital social y relaciones afectivas”, explicó. “Pero, ¿qué impacto tiene esto? ¿Por qué tenemos que trabajar por la Responsabilidad Social? La gran razón es porque sí, porque nos lo creemos y sentimos que es nuestro papel, como profesionales, hacer algo más y contribuir a mejorar la sociedad”, concluyó.

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